MARCHA POR LA DEMOCRACIA

El pueblo mexicano tiene ya mucho tiempo hablando a sus gobiernos sin que atiendan sus reclamos, ni escuchen su voz. En el año 2028 cuando menos 15 millones de votantes, que no simpatizantes, cruzaron la papeleta para presidente a favor de López Obrador; un pseudo político inútil y mentiroso como nadie en toda nuestra historia. Ni Luis Echeverría hizo tanto daño a México como este embustero y destructor lo ha hecho.

     Para desgracia de todos, la mayoría de los mexicanos desconoce (por distintas razones) la realidad política y económica del país, lo cual ha permitido que este hombre nocivo permanezca aún en el cargo. En cualquier otro país, más informado y con ciudadanos más maduros, el tabasqueño no sólo hubiera sido ya destituido, sino incluso procesado penalmente. La lista de delitos y mega derroches cometidos es larga y por demás grave y dañina.

     Sin embargo, este hombre inculto, malvado, enemigo de la ley y el trabajo creador ha contado con una suerte inusual. Se habrá de recordar que cuando en un acto de terrorismo y sabotaje invadió y bloqueó 59 pozos petroleros en 1996, los que amenazaba con incendiar, provocando con su grave delito daños multimillonarios a México, el entonces presidente Ernesto Zedillo le perdonó y detuvo las órdenes de aprehensión en su contra, creciendo a este monstruo que sólo ha hecho daño al país. Nada más.

     Pocos años después, el mismo Zedillo, actuando contra la ley y en perjuicio de la democracia, le permitió contender por la presidencia municipal (jefe de gobierno) del Distrito Federal, cuando su residencia era en Tabasco, lo que le impedía por ley contender por ese cargo. La impunidad en ambos casos le creció. Permitió que este Frankenstein de Macuspana creciera, así como sus daños y fechorías.

     Astuto como es, el tabasqueño entendió y capitalizó el hartazgo de los mexicanos. Su astucia, que no inteligencia, le permitió incluso engañar cual tartufo costeño a intelectuales, escritores y artistas, no muchos, pero suficientes para que le ayudaran a ganar las elecciones de 2018 al vestirse con un disfraz de héroe que no le corresponde, nunca lo ha sido. Las pezuñas le salen de su disfraz.

     López Obrador utilizó las bondades de la democracia para hacerse del poder, aunque para lograrlo se unió con los grupos más disímbolos y opuestos posibles, entre ellos, los delincuenciales (bumerang que en las semanas recientes le tiene enloquecido; aun más que de costumbre). El saber que 170 millones de veces se ha reproducido el tema en las redes de #NarcoPresidenteAMLO le tiene sumido en el terror a ir a la cárcel (aunque por fuera aparente estar enojado).

    Y claro, es para tener terror. Basta que repase el final de Sadam Hussein y Muamar Gadafi, o más cerca, de Manuel Noriega para que pierda toda la calma, que por cierto, no es mucha. Lo suyo es la violencia (de todo tipo), la anarquía, la adrenalina que ese tipo de vida e ilícitos producen.

    Así que LA MARCHA DEL DOMINGO (18 de febrero), como sucedió con la del 13 de noviembre de 2022, y la del 26 de febrero de 2023, al ser una expresión TOTALMENTE CIUDADANA y AJENA A LOS PARTIDOS POLÍTICOS aunque su esencia es de ese carácter y va dirigida contra el gobierno y la clase política debe tener al borde de la locura total a este hombre enfermo, pues sabe lo que ésta representa.

    El solo saber que el verdadero pueblo (que no es él, como en su delirio reclama) sale de nueva cuenta a defender la democracia en todo el país, debe tenerlo sumido en el miedo y el pánico. Y es que, este tipo de individuos que aparentan ser muy violentos y de carácter aparentemente indomable, ciertamente lo son, pero sólo cuando se ven rodeados de poder y ellos lo controlan. Cuando no es así suelen ser cobardes y chillones.

     Ver pasar los días y saber que en esas marchas por todo el país anunciadas para el 18 de febrero en curso saldrán millones de mexicanos a decirle que NO TOQUE LA DEMOCRACIA, que ni se le ocurra, que tiene hartos y hastiados a los ciudadanos con sus derroches, incapacidad, mentiras y desgobierno, lo ha de mantener sumido internamente en el terror.

    Y aunque para calmar sus temores salga a ciertas partes para ser visto en escenarios preparados por el ejército, donde su ego fantasioso y enfermo (de gravedad) le permitan en el ocaso de su malgobierno salir a decir su sarta cotidiana de mentiras, de ataques contra periodistas y escritores, así como a pintar con saliva un lienzo de nación (que solo existe en su mente enferma), la verdad, es que ya es por muy corto tiempo.

     Todo indica que el 2 de junio de 2024 la mayoría del pueblo mexicano le dirá a este destructor que se vaya, que acabó su larga y costosísima farsa. Que su máscara de demócrata le quedó muy grande, permitiendo que el dictador que la traía puesta fuera descubierto. Que es tiempo de rendir cuentas de cara a la Nación. ¡Enhorabuena! Nos vemos en la Marcha en Guadalajara.

¡Hasta el próximo sábado si Dios nos permite!

Email: mahergo1950@gmail.com

UN PRESIDENTE INÚTIL

Duele decirlo, pero sobre todo escribirlo en un artículo periodístico. Nunca pensé que llegaría a este punto, durante cuatro décadas, y como lo hace una buena parte de los compañeros de oficio, he criticado en mayor o menor medida las acciones, obras e indecisiones de los mandatarios en turno. Lamentablemente Andrés Manuel López Obrador ha resultado el presidente más nocivo en toda nuestra historia como país, y mira que hemos padecido una extensa galería, pero como él, ninguno.

     Como profesional del oficio siempre procurando el respeto a la persona, enfocando la crítica a las malas o deficientes acciones. Sin embargo, y como es del dominio público, López Obrador ha roto toda institucionalidad convirtiendo la presidencia de la República en un vulgar ring en el que a diario cual matón de cantina ofende y arremete sin recato ni pudor alguno a cuanta persona, institución o gobierno se le atraviesa en su alocada visión de las cosas. Que no de gobierno, pues van ya más de cinco años y no lo ha hecho. Se ha dedicado a disfrutar las mieles del poder, el cual ha ejercido a manera de patrimonio personal (incluido todo el territorio nacional, sus habitantes, infraestructura, dineros públicos y destino nacional).

     A manera de inútil junior en cantina, se ha dedicado a dilapidar los dineros públicos, que, al comenzar a acabarse no ha tenido recato alguno para pedir prestados billones de pesos (que los siguientes gobiernos tendrán que pagar de los bolsillos de los mexicanos). Con mentiras y saliva quiso enfrentar la pandemia, la seguridad (enviando soldados y guardias nacionales a pasear por carreteras y caminos sin enfrentar a las bandas de asesinos jamás); sin tocar los negocios multimillonarios de sus hijos y los amigos de ellos; como tampoco ha tocado ni resuelto los gravísimos problemas de salud, destruyendo el sistema y hablando como Hitler enloquecido de soluciones que solo existen en su mente enferma.

     El meollo de todo esto es la desatención a los graves y urgentes problemas nacionales, que por esta ocasión tocamos uno en particular: ¡La escasez y uso inadecuado del agua! Un problema no atendido en absoluto por el presidente, cuya demencia y síndrome de Hubris le empujan solamente a disfrutar del poder y satisfacer sus deseos personales, por lo que dedica sus pocas fuerzas (nunca ha sido un hombre trabajador) a planear y organizar las siguientes elecciones. Es todo.

     El temporal de lluvias del año 2023 fue muy pobre, las presas y lagos del país se encuentran con menos del 50 por ciento de su capacidad; situación por demás grave, que ni siquiera ha sido causa de mención para el tabasqueño. Claro, en Palacio Nacional no falta el agua.

     Hay muchas presas que apenas tienen el 20 por ciento de agua y otras incluso menos, situación que se traduce en falta de ese líquido en las ciudades o pueblos que dependen de ellas, como también en su aportación al campo.

     Un presidente verdadero no puede desentenderse de que las cosechas de 2023 fueron por demás pobres a causa de la poca lluvia, valga decir que las hectáreas siniestradas fueron 502,550, además de que, por falta de ayuda oficial las hectáreas sembradas en México se redujeron a 16’435,173; la cifra más baja de los últimos años (El Economista, 17/Oct/2023).

     De manera que un grave problema se avecina para muchos Estados del país, problema que no se reduce al uso y disfrute del preciado líquido, puesto que el agua se requiere prácticamente en todas las actividades. Nos enfocamos en tres: El consumo humano en ciudades y pueblos; en la agricultura y pesca; y en la economía.

      ¿Qué van a hacer en ciudades como Monterrey y algunas otras como las del valle de México cuando los sistemas de presas que les abastecen de agua ya no puedan hacerlo? ¿No debió el gobierno federal intervenir mucho antes desazolvando presas y lagos? ¿No debió de trabajar en la reparación de fugas para evitar esos desperdicios criminales? ¿No debió hacer campañas en los medios para que los ciudadanos cuidáramos el uso del vital líquido y se evitaran los derroches?

     ¡No, no hizo nada de esto! El gasto en los medios es solamente para promocionar la figura de AMLO (pagando continuamente encuestas para que inflen su enfermizo ego), para posicionar a Sheinbaum y demás candidatos de Morena, para hablar bien de la 4-T y sus inexistentes logros (en un intento inútil para cubrir su fracaso). Para atacar a la oposición y a los periodistas e intelectuales que cumpliendo con su oficio le critican, gastando millonadas, incluso, en granjas en las redes sociales para atacarles con todo tipo de ofensas y mentiras. A tal punto es la maldad presidencial y sus huestes que pagaron golpeadores en Estados Unidos para boicotear y ofender a Xóchitl Gálvez, actos deleznables en los que agredieron también a Rafael Elías en Nueva York (a quien previamente ya habían golpeado salvajemente en la ciudad de México).

     El tema del agua apunta desgraciadamente para ocasionar gran daño a millones de mexicanos, si bien, de otra, nos dañará a todos. Al haberse levantado menos de la mitad de las cosechas, queda claro que los precios de los alimentos del campo se irán elevando de sobremanera y sin control alguno, pues al gobierno, además de no interesarle, todo pretende resolverlo con saliva de tal forma que la INFLACIÓN que de hecho ya comienza a tornarse incontrolable, para el verano amenaza con salirse totalmente.

      Cebollas a $60.00 pesos kilo, tortillas a $32.00, jitomates hasta $70.00, nopales a $60.00, huevo a $52.00, etcétera, son muestras del peligro que se avecina para la economía de la mayoría de los mexicanos sin que el presidente ni sus inútiles empleados hagan algo para detener la avalancha. Y no se trata de atacar como fieras a los comerciantes. Se trata de buscar medidas y acciones sabias y efectivas que hagan el menor daño y produzcan los mejores efectos en la población. Traer granos del exterior y no ayudar a los campesinos de casa es semejante a un crimen de lesa humanidad.

     ¿Qué espera el presidente y sus empleados (que no gabinete) para adelantarse al estallido del problema y buscar soluciones lo menos dañinas posibles? ¿Qué las bandas de asesinos amplíen a su negocio del huachicol el de las pipas de agua? ¿Qué se desaten peleas entre vecinos y colonias contra los municipios por esa causa? ¿Qué los campesinos bloqueen carreteras? ¿Qué espera López Obrador…? Por eso, justamente el título del presente artículo, pues se trata de un presidente inútil y dañero ¿O usted que considera de todo esto estimado lector?

¡Hasta el próximo sábado si Dios nos permite!

Email: mahergo1950@gmail.com

MIENTE… PERO NO POR SIEMPRE

México había padecido a malos presidentes, por cierto, no pocos. Pero como el actual ninguno. La personalidad de López Obrador es única en los anales de nuestra historia, en él se juntaron casi todos los vicios morales y espirituales. Vaya, sin siquiera el otro López (Santa Anna) resultó tan nocivo.

     Habíamos tenido derrochadores, como Echeverría y López Portillo, los que en sus sueños de grandeza —como sucede con AMLO— lograron, sin embargo, hacer obras que quedaron para beneficio de todos los mexicanos. Los perdió el poder, ciertamente, pero no eran tontos ni incapaces. En su delirio de grandeza y ebriedad de tanto poder dejaron de pisar el suelo y se quedaron en el olimpo que se formaron en su ensoberbecida mente.

       Ya no escuchaban a las mentes capaces y sensatas que estaban cerca de ellos. Para desgracia nuestra, al lado del tabasqueño nunca hubo ni hay mentes capaces y sensatas. Sus complejos, traumas y soberbia nunca le han permitido codearse ni hacer equipo con personas inteligentes y creativas, si acaso, bucaneros y vividores.

     En otras palabras, la ley de grupo se impuso: corruptos, ladrones, marchistas, manifestantes de oficio, políticos expulsados o tránsfugas de todos los partidos y demás, encontraron el “López Obrador” a su líder, al macho alfa que guiara la manada depredadora, que, dicho sea de paso, ya casi aniquila con el futuro de México (si antes no se le quita del poder).

      Muchos consideramos que jamás llegaría al poder. Su personalidad violenta, anárquica, enemiga del trabajo, el orden y la ley eran y han sido tan obvios que se pensó que todos la veían. No fue así. El mexicano apático a la cosa pública le llevó al poder, por supuesto, guiado por bandas (algunas del narcotráfico como se ha estado revelando estos días en los medios nacionales e internacionales).

     “¡Gobernar no tiene ciencia!”, dijo atrevidamente al inicio de su mandato, sin que sus fanáticos seguidores analizaran las palabras de este orate que no tiene la menor idea realmente de lo que significa gobernar un país como México. Con tantas y tan alta responsabilidad para un hombre tan ignorante, engreído, quien de paso odia el estado de derecho y la vida republicana, su incapacidad para llevar las riendas del País son tan evidentes que cualquier mente consciente de la realidad le produce escalofrío ver a este irresponsable al frente de la Nación.

     Desde el primer día que asumió el poder miente. En su discurso frente a la Alameda en la ciudad de México (al ganar las elecciones) pronunció un discurso impecable, el cual nada de los dijo ese día ha cumplido, reflejando que alguien con sus ideas en orden se lo escribió.

     El, en cambio, todos, pero absolutamente todos los días miente. A los católicos y evangélicos les dijo que era creyente, sin embargo, su fervor se extinguió el 1º de diciembre de 2018, al salir de Palacio Nacional y arrodillarse en el templete ante brujos y hechiceros para que le hicieran limpias y ritos paganos. ¡Señal negativa que marcaría el rumbo de este enviado de las tinieblas!

     Desde entonces a la fecha ha hecho de la mentira su herramienta favorita para salir (aparentemente) airoso de todo cuestionamiento. En su mente torcida y perversa NUNCA ACEPTA SUS YERROS, INCAPACIDAD, DEFICIENCIAS Y MALAS ACCIONES, siempre culpa a otros, él es la víctima de todos. El sufridito de los demás que no reconocen su falsa grandeza y hechos que saltan a la vista. Hechos que por supuesto solo existen en su mente perturbada y fantasiosa que le aporta “otros datos”.

      No traeré a colación por esta vez la enorme lista de mentiras de obras que no ha hecho y de las que se jacta. Lista que día con día aumenta, como también aumenta la deuda de México y el sufrimiento de los mexicanos; que, si millones todavía no lo ven, es precisamente porque este embaucador compulsivo les mantiene en el engaño. Pero como reza el título del presente artículo, PODRÁ MENTIR, PERO NO POR SIEMPRE.

      Todas las mañanas, sin excepción, este hombre sin escrúpulos ni límites morales se levanta de madrugada a mentir (y destruir algo en el país), a calumniar y ofender a todo aquel que le señale sus mentiras, excesos y derroches, ni qué decir de su total incapacidad para gobernar (entregando en manos de las bandas criminales casi todo el territorio nacional).

     Mintió al decir que el NAIM estaba lleno de corrupción, utilizando su falacia para cancelar una obra tan brillante como necesaria. Mintió al llegar la pandemia diciendo que no era nada, que se abrazaran, que salieran a la calle, que era como una ‘gripita’, es más, les aconsejó a sus ingenuos seguidores que se compraran ciertas estampitas con rezo mágico y con eso. Para desgracia de más de 800,000 mexicanos que murieron por coronavirus las mentiras del dizque presidente no les funcionaron.

     Aseguró a sus seguidores que crearía un servicio de salud como el de Dinamarca, y lo único que hizo fue casi destruir el que se tenía, dejar de darle mantenimiento. Destruyó el sistema de compra y distribución nacional de medicinas, dejando a decenas de millones de mexicanos enfermos, sin medicinas, y sin un acceso adecuado a la salud.

     Mintió construyendo un aeropuerto (que solo remodeló) y que hoy es un elefante blanco en el que se tiraron cientos de miles de millones de pesos. Mintió construyendo una refinería que no sirve para nada y que ha costado una verdadera fortuna (alrededor de medio billón de pesos) sin que refine un litro de gasolina.

     Mintió con un tren maya que solo es un capricho de su mente engreída y torcida, el cual inició su construcción sin ningún estudio de factibilidad, excepto, la soberbia del inquilino (usurpador) de Palacio Nacional. Ha mentido en todos los aspectos y necesidades de la vida pública nacional: educación, salud, seguridad, ciencia, tecnología, campo, recursos hidrológicos. Ni siquiera se ruboriza este mitómano encallecido por la maldad de sus pensamientos y acciones. Sin embargo, se puede decir y anticipar, que pude mentir, pero no por siempre. El juicio de la ley tarde o temprano le llamará a cuentas.

¡Hasta el próximo sábado si Dios nos permite!

Email: mahergo1950@gmail.com