El reclamo justo y airado del obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro, describe la terrible condición de inseguridad en la que se encuentran la inmensa mayoría de los mexicanos. Aquí sus palabras: —“El crimen organizado ha llegado a un grado de crueldad que ya no tiene nombre… Cobran piso simplemente por vivir allí, por tener una casa. No lo cobran por un negocio, lo cobran por existir en esa tierra que es suya y de la que el crimen quiere apropiarse sin más título que la amenaza y el miedo…” (Mural, 17/May/2026).
Los habitantes de ese sufrido Estado (Morelos), como de muchos otros en México, además de no existir para sus gobiernos, se ven obligados a pagar doble tributación. La supuestamente lícita —que a cambio el ciudadano debe recibir salud, seguridad, educación, carreteras y una serie de beneficios que ya no se reciben— así como la ilícita. El cobro de los asesinos y criminales por permitir cualquier actividad (por eso es el impuesto criminal) malamente llamado “cobro de piso”. No, no es un Ayuntamiento cobrando piso para instalarse en un tianguis. Es el impuesto que las bandas criminales cobran, y de no cubrirse de inmediato, se paga con la vida y los bienes.
La cuestión es que la plaga criminal al no ser combatida por el gobierno ha crecido en forma brutal y desmedida por todo el país, sumiendo a más de cincuenta millones de mexicanos en la angustia y zozobra permanentes, exponiéndoles todos los días a la muerte o al despojo de su dinero y bienes (o ambas cosas) sin que nadie, absolutamente nadie salga en su defensa.
Empezaron tímidamente durante el gobierno de Felipe Calderón en Michoacán y Colima, poniendo precio a los aguacates y limones y como no se les combatió para acabar dicho mal desde la raíz, al poco tiempo aparecieron los extorsionadores en Guerrero, Morelos, Zacatecas, Tamaulipas, Sinaloa, Tabasco y otros Estados, aunque ahora diversificados sus crímenes: venta de pollo, huevo, tortillas, tiendas de abarrotes, taxis, camiones urbanos, taqueros y cuanta actividad les guste a estos demonios sin entrañas (tolerados y fomentados por MORENA a lo largo y ancho del país).
Alimentado dicho pseudo partido (MORENA) por todo tipo de delincuentes y narcos, por un tiempo el engaño del líder principal de la banda AMLO surtió efecto. El «abrazos, no balazos» funcionó mientras el psicópata mentía todos los días y a todas horas engañando a la gente que creía que este bribón era sincero. Pero como advierte el viejo proverbio “la mentira tiene patas cortas y pronto es alcanzada por la verdad”, ya que al comenzarse a saber los atracos, despojos y asesinatos de los criminales por todo el país: el dolor, y una realidad amarga y adversa, derribaron la cortina de semejante y condenable farsa.
No hay día, y desde hace varios años, sobre todo desde la llegada de López Obrador, que los medios no publiquen o pasen por la televisión, notas en las que mexicanos a lo largo y ancho del país son extorsionados, despojados, o asesinados por esas bandas sin que nunca haya detenidos. Los balazos son ahora para los ciudadanos que viven bajo la ley, y para los criminales abrazos desde el gobierno en todas sus instancias.
Para darnos una idea del estado de impunidad que gozan los criminales, me remonto al año 1973-74. Su servidor estaba realizando (como pasante de derecho) el servicio social penal. En Jalisco por aquella época entre el 70 y el 80 por ciento de los delitos que se cometían eran combatidos con la fuerza del estado y llegaban incluso hasta el juzgador. Hoy, para desgracia de México y los mexicanos, se padece una IMPUNIDAD DEL 99 POR CIENTO.
La semana del 17 al 23 de mayo (2026) no ha habido día en que no nos enteremos por la prensa nacional de funcionarios detenidos en varios Estados, sobre todo municipales, por dedicarse de lleno a la extorsión de ciudadanos. Incluso utilizar el poder municipal como arma para delinquir, como es el caso de la presidenta municipal Blanca Chiu López, de Ocozocoautla, Chiapas, que, para conceder una licencia municipal a una granja avícola, les pidió nada menos que UN MLLON DE PESOS (Mural, 22/May/2026). En este caso el cártel resultó MORENA directamente, pero por toda la República el nombre de las Bandas es múltiple: La Barredora, CJNG, Cártel de Sinaloa, CN, y cientos o miles de membretes.
El problema, y terrible, que amenaza ya con la ingobernabilidad total, es que el gobierno ni admite la situación, como tampoco hace nada para detener el poder y engreimiento de los criminales.
La COPARMEX tiene varias semanas denunciando abiertamente esta situación, señalando que en muchas ocasiones “el mayor extorsionador es la autoridad”, lo que nos debe detener y preguntar: ¿qué tipo de gente está llegando a los partidos políticos y compitiendo por los cargos públicos? En un artículo escrito por el líder de esa Confederación Patronal y publicado en su sitio (https://coparmex.org.mx/la-
¿Para qué queremos los mexicanos un Ejército tan numeroso, archi recontra equipado con el mejor y más sofisticado armamento, si nomás sirven para los desfiles? ¿Para qué queremos una costosa Guardia Nacional, Policías Estatales y Municipales; si a final de cuentas no hacen absolutamente nada para detener a los delincuentes, inhibir sus delitos, y pacificar el país?
A tal grado de cinismo, violencia y destrucción del estado de derecho han llegado los asesinos y las bandas, que ahora están incursionando en el despojo de casas, viviendas y edificios de todo tipo utilizando (algo antaño impensable) a Notarios Públicos, como lo denunciara Reymundo Riva Palacio y algunos otros periodistas:
—“La otra pata del sistema de administración y procuración de justicia la resuelven con el método de plata o plomo, estableciendo un andamiaje de justicia informal, donde si no alcanza en los ministerios públicos, resuelven disputas arbitrando o asesinando a quien presente resistencia, aplicando la autoridad para delitos no sancionados –como secuestros, robos y asesinatos– liquidando a los que se salieron de su orden. Esto no incluye, aunque parece parte de lo mismo, el control sobre notarios en varias partes del país, para apoderarse de sus propiedades mediante despojos que nadie impide…” (Estrictamente Personal, 21/May/2026). Presidenta… ¡COMBATAN A LOS DELINCUENTES! (o renuncien si no pueden; como le dijo el empresario Alejandro Marti a Felipe Calderón).
¡Hasta el próximo sábado si Dios nos permite!
Email: mahergo1950@gmail.com


