SIAPA: ¡TERRORISMO BACTERIOLÓGICO!

Los que somos y nacimos en Guadalajara hace muchos años, nunca habíamos visto semejante incapacidad e irresponsabilidad de los gobiernos estatales y municipales con relación al agua potable que consumimos tapatíos y gran parte de los habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara (Zapopan, San Pedro, Tonalá, Tlajomulco y otros). Por más de medio siglo el agua que llegaba a nuestras casas y negocios mantenía sus propiedades: incolora, inodora e insípida. Cuando éramos niños (años ’50 y aun en los ’60) era común ver a niños y adultos, luego de algún partido de futbol o en época de calor, que las personas sedientas se inclinaran en alguna banqueta o unidad deportiva para tomar agua de la llave.

Si lo hicieran hoy en día (año 2026) firmarían probablemente su sentencia de muerte. El agua que trae ahora el SIAPA tiene color, olores putrefactos, y sabe peor: ¡A muerte! En el año de 1956, el genio tapatío, el Ing. Matute Remus, inauguró el canal que trae directamente el agua desde Chapala y que nos llega por gravedad. En Chapala la subió mediante bombeo a un cerro junto al lago, calculó la altura y distancia y continuando con dichos cálculos diseñó el canal hasta Guadalajara para que nos llegara sin gastar energía eléctrica. Por simple gravedad.

Da pena y dolor decirlo: pero de esos hombres sabios y comprometidos con los ciudadanos ya no hay (o están en proceso de extinción). Ahora lo primero que hacen es inflar los costos de la obra y ver cuánto se van a robar. Punto. La vocación de servicio público se extinguió o les fue cerrado el paso en los gobiernos. Haciendo un poco de historia, en dicho canal las aguas corrían a cielo abierto y estaba prohibida cualquier toma, así que fuera de la evaporación natural llegaban integras a Guadalajara. Y para que esto sucediera camionetas del gobierno patrullaban todos los días el recorrido, que dicho sea de paso, fue diseñado por Matute Remus con un carril totalmente empedrado y funcional.

Mi familia tenía un predio por la carretera a Chapala, cercano a El Capulín, por lo que conozco perfectamente el tema. De hecho, ranchos, granjas y poblados como El Capulín y otros, se surtían de agua por un canal proveniente de la Laguna de Cajititlán. En todo el trayecto del canal que surtía de agua a Guadalajara, además de prohibidas, NO HABÍA NINGUNA TOMA. La última ocasión que miré desde la carretera a Chapala dicho canal, parecía una telaraña de tomas extrayendo el agua ¿Y EL GOBIERNO DE JALISCO, Y LA CONAGUA, Y LOS GOBIERNOS MUNICIPALES…?

Para desgracia de jaliscienses y moradores de la zona metropolitana de Guadalajara, legiones de ignorantes y ambiciosos (con diferentes colores políticos) se apropiaron de las presidencias municipales. Los ciudadanos dejamos de importar; ni qué decir entonces de nuestras necesidades; quedamos reducidos a simple botín político de bucaneros de todo tipo y color. Individuos sin entrañas ni preparación técnica alguna, quedaron al frente del SIAPA, un organismo prioritario y fundamental para los habitantes de esta gran urbe capital. No llegaron por capacidad técnica, ni conocimientos en la materia, sino por la amistad con Enrique Alfaro (y sucesores).

De esta forma el traslado del agua desde Chapala (al que se sumó la Presa Calderón), así como las plantas de tratamiento para la potabilización, mantenimiento general y cuidado de todos los troncales y ramificaciones en la gran urbe, quedaron prácticamente en manos de grillos inexpertos. Duele e indigna decirlo, pero cuando llegó esta troupe de ambiciosos despidieron a todos los que sabían del trato y la distribución de las aguas en la ciudad, poniendo en su lugar a los cuates y amigos de campaña, y con ello, la condena a Guadalajara (respecto al agua potable) que desde entonces ha sido víctima y rehén de una banda de incompetentes que, o dejan de surtir el agua a cientos de colonias, o la surten, pero contaminada con bacterias, heces fecales, y una abundante fauna de bichos nocivos para la salud.

Llamando a las cosas por su nombre la irresponsabilidad de estos burócratas ¿o son funcionarios? del SIAPA les convierte en TERRORISTAS BACTERIOLÓGICOS ¿Quién va a tomar agua, cocinar con aguas negras o archi contaminadas? La muerte o múltiples enfermedades acechan en cientos de miles de llaves de agua en la zona metropolitana y nadie en el gobierno de Jalisco, los municipales, o en las Fiscalías; ha actuado con firmeza deteniendo y consignando a estos terroristas bacteriológicos. Irresponsables que están envenenando o exponiendo al envenenamiento a cientos de miles de personas a causa de su torpeza, ignorancia y atrevimiento (a detentar cargos tan delicados e importantes que requieren de amplios conocimientos técnicos y experiencia con los que no cuentan).

Nunca debieron correr a los técnicos y personal que conocían la situación, el tratamiento y manejo, así como la distribución del agua en la zona metropolitana. Si había que jubilar algunos, hacerlo, pero antes, que enseñaran y capacitaran a otros para el relevo. Son cargos en los que NO SE PUEDE, NI DEBE IMPROVISAR, LA SALUD DE TODOS ESTÁ DE POR MEDIO (las consecuencias están a la vista de todos).

Pero no, la soberbia y la egolatría pudieron más que la salud de cientos de miles ¿o millones? de personas (ciudadanos). En su momento Enrique Alfaro convirtió al SIAPA en botín político en el que colocó a mucha de su gente, la cual carecía de la capacidad, visión y formación para tan vital organismo público. Y como la prensa señalara sus acciones, el entonces gobernador declaró:

 

“Es que es muy fácil opinar sin saber cuando dicen que creció el Siapa pues sí pero te diría que se incorporó El Salto por ejemplo, se incorporó Juanacatlán y estamos incorporando Tlajomulco cómo no va a haber más personal la verdad es que en los temas del agua durante 40 años hubo opinadores profesionales y nunca nadie hizo nada…” (El Occidental, 21/Mayo/2024)

 

Sus arrogantes palabras deben ser confrontadas hoy en día con los resultados del SIAPA, con los cientos de miles de ciudadanos que están recibiendo agua pestilente y contaminada bacteriológicamente. Además, mintió deliberadamente al ¿olvidar? el trabajo que por décadas hiciera, y bien, la JUNTA ESTATAL DE AGUA POTABLE, organismo descentralizado que se ocupaba de todos los municipios fuera de la zona metropolitana (incluidos El Salto, Juanacatlán, etcétera). ¿Ha escuchado Alfaro Ramírez el nombre del Ing. Francisco de Paula Sandoval? (+). Si viviera le daría una cátedra sobre este tema.

Un servicio fundamental como es el agua potable siempre debe mantenerse lejos de los políticos y los grillos, dejando su conducción, tratamiento, distribución y administración a los técnicos y profesionistas en el área. Forjados y preparados durante años en el mismo SIAPA, pues son los que conocen realmente las plantas, manejo y entrañas de las redes, pues de lo contrario podemos, como ahora sucede, quedar en manos de TERRORISTAS BACTERIOLÓGICOS

¡Hasta el próximo sábado si Dios nos permite!

Email: mahergo1950@gmail.com

Compartir: