PRESIDENTA… ¡LA PATRIA ES PRIMERO!

Casi a diario la presidenta de México habla de “soberanía” y autodeterminación, utilizando todas esas muletillas retóricas que acompañan los dichos de los populistas. Pero como todos los mexicanos sabemos y padecimos en gran parte del territorio nacional el domingo 22 del presente mes, el Ejército Mexicano (así, con mayúscula) se enfrentó y detuvo al archicriminal apodado “El Mencho” (individuos así no merecen siquiera pronunciar sus nombres), que, de acuerdo al parte rendido, murió a causa de las heridas recibidas (aunque también murieron heroicamente en el cumplimiento de su deber 29 soldados).

Fue un día horrendo, sobre todo para los que somos y vivimos en Jalisco, día de encierro, de incertidumbre, de desinformación, de silencio sepulcral en una ciudad de casi 6 millones de habitantes. De temores, de familias separadas por espacios, kilómetros y el miedo a sufrir daños o muerte.

Día de incendios, de un aquelarre de criminales violentos (TODOS IMPUNES) que dieron rienda suelta a sus instintos demoníacos y bestiales, prendiendo fuego a cientos de autos, camiones urbanos, tráileres y cuanto se les vino en gana, así como tiendas OXXO y otros negocios, además de robarse 396 autos solamente en Jalisco. A la manera de Nerón estos criminales hicieron y dañaron cuanto quisieron, sin que autoridad alguna los frenara y mucho menos confrontara y detuviera.

Por lo que se apreció, su meta era únicamente detener al “Chapo” y sus asesinos a sueldo (el oficio de ‘sicarios’ no existe en la Ley Federal del Trabajo), nada más. Los mexicanos, es decir, los ciudadanos, ese pueblo bueno y sabio que todas las mañanas dicen defender NO TUVO A NADIE EN EL GOBIERNO QUE LE DEFENDIERA. Nos dejaron en total indefensión.

Ni el federal, ni el estatal, ni los municipales, nadie en el gobierno salió a defendernos de las hordas del “Mencho” que dieron rienda suelta a sus instintos criminales. Miles de años de civilización, de educación, de fe judeocristiana, de cultura, no sirvieron en absoluto a estos engendros salidos del infierno mismo. Las hordas salvajes del “Atila” avecindado en Tapalpa mostraron el rostro del hombre sin Dios y sin proceso civilizatorio alguno.

Lo condenable en este caso, y merecedor de todo reproche social, es que el gobierno en sus tres instancias NOS DEJÓ SOLOS A LOS CIUDADANOS. Decenas, sino es que cientos de videos comenzaron a circular en las redes sociales mostrando los horrores cometidos por las bandas criminales sin que nadie del gobierno moviera un dedo para detenerles, ni hacerles frente. IMPUNIDAD TOTAL.

¿De qué sirve su enfadosa letanía de la “soberanía” o del patrioterismo chafa del “masiosare”, del “un soldado en cada hijo te dio”, de qué? Por primera vez desde el siglo XIX un enemigo nos atacaba a millones de mexicanos por diversos rumbos del país, Jalisco de manera muy significativa, y los “masiosares” de uniforme (verde, gris, y azul) ninguno apareció para defendernos.

¿Para qué nos sirven a los mexicanos los desfiles del 16 de septiembre que exhiben semejante poder en fuerzas y armamentos, si el 22 de febrero de 2026 las bandas de criminales hicieron y destruyeron cuanto quisieron, y nadie, repito NADIE en el gobierno les enfrentó, para qué nos sirven? ¿Acaso su razón de ser y existir no es nuestra defensa?

Los criminales no entienden otra razón más que la de las armas y la fuerza, los abrazos de López Obrador solamente sirvieron para que se envalentonaran y crecieran exponencialmente. Así que al autor de “abrazos y no balazos” ha llegado el momento de llamar a cuentas, de detener e iniciar un proceso legal que le haga pagar su culpa e incontables daños de lo ocurrido y de lo que está padeciendo el país. El es causante directo en buena medida de la descomposición e inseguridad que padecemos en México.

Sus visitas recurrentes a Badiraguato, su amistad con la mamá del “chapo”, sus deferencias públicas para ese archi criminal, así como la continua defensa de los criminales que para él “también son pueblo”, soltando incluso a Ovidio Guzmán estando ya detenido por el Ejército en el llamado “Culiacanazo”, hablan de su amistad y cercanía con los criminales.

Su traidora postura recuerda una certera frase de Shakespeare: “En este mundo corrompido sucede con frecuencia que la mano delincuente, derramando el oro, aleja la justicia y rompe con dádivas la integridad de las leyes” (Hamlet, Acto III, escena XXII). ¿Acaso en los medios y en conocidos libros no se denuncia desde hace ya tiempo la participación del dinero de los delincuentes en las diversas campañas de López Obrador a la presidencia, así como en las intermedias del año 2021 en las que se hizo Morena de todos los Estados del Pacífico (con excepción de Jalisco) y el gobierno actual guarda silencio?

    Además de la tranquilidad y paz social, hemos perdido también el estado de derecho. ¿Cuál estado de derecho podremos tener con una Suprema Corte de Justicia integrada por incapaces e ignorantes en su mayoría de los cargos y de semejante responsabilidad? Presidida por un exhibicionista enloquecido, que, en su incapacidad, ignorancia, frivolidad e indolencia y mientras el país está siendo atacado por las bandas criminales, se va de paseo a Chiapas a platicar con indígenas de la zona (disfrazándose los ‘ministros’ al estilo indígena). Nomas les falto la lira como a Nerón para cantar sus versos ante un país ardiendo.

Queda claro que en la maldad y extrema violencia utilizada por los narcos (que como ya se sabe traen en sus filas a mercenarios extranjeros) el terrorismo ha sido parte de su arsenal intimidatorio, haciendo un daño terrible. No al gobierno, sino al pueblo mexicano.

Un pueblo que en estos días se vio y sintió abandonado por sus gobiernos. Gobiernos cuyas fuerzas públicas cuestan verdaderas fortunas del erario y que al ser requeridos para defensa de los mexicanos no estuvieron. Enhorabuena que detuvieron al “Mencho” y algunos de sus asesinos a sueldo. La cuestión de fondo es que DEBIERON DE IR MÁS ALLÁ DE TAPALPA Y CUIDARNOS A TODOS.

¿Para qué sirvió gastar por tantos años en costosísimos y sofisticados armamentos, helicópteros, aviones, cámaras en las calles, satélites, centros de espionaje, tanques, camiones artillados, patrullas, etcétera, si cuando se requirió de su utilización las fuerzas públicas se mantuvieron acuarteladas o a distancia? ¿Para qué…? Los criminales no conocen otro lenguaje más que el de la fuerza, y se supone que para eso se prepara el Ejército y los demás cuerpos de seguridad. Estar obsesionada por una innecesaria reforma electoral (que solo serviría para concretar una dictadura) cuando lo que necesitamos, DE URGENCIA, es la defensa de los mexicanos y de MÉXICO, ha exhibido una extraña conducta de la presidenta Sheinbaum. Es momento pues de definiciones y como dijo Vicente Guerrero ¡LA PATRIA ES PRIMERO! (No Morena, ni AMLO, ni nadie).

¡Hasta el próximo sábado si Dios nos permite!

Email: mahergo1950@gmail.com

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