PRESIDENTA… NO ES DUEÑA DE MÉXICO
Hay momentos en que la comunicación debe ser directa. Y es que, la actitud, palabras y acciones de usted, presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, nos muestran a los mexicanos que pensamos y que como ciudadanos conocemos y reclamamos nuestro sitio en la vida republicana; que está cometiendo justamente los mismos yerros y excesos de su antecesor. Su actitud al frente del poder ejecutivo en los últimos meses, más parece la de dueño déspota de algún negocio o empresa; que, de presidente de una República democrática dividida en tres poderes, sostenida por una Constitución y sometida al estado de derecho (construido y limitado por las leyes que rigen al estado, estados y municipios).
Duele (y molesta) decirlo, pero tanto usted como su antecesor no han actuado como presidentes, por cierto que no. Sus deseos y caprichos personales (e ideológicos) han marcado sus decisiones ocasionando con ello grandes, costosos, y gravísimos daños al país, olvidando del todo en su caso, que es la mandataria, no la mandante. El mandante es el pueblo, que no es en absoluto la pandilla de mafiosos y delincuentes que abundan en MORENA; sino TODO EL PUEBLO MEXICANO; repito TODO EL PUEBLO MEXICANO (130 millones de personas).
En cierto modo, es más pueblo (cuando menos con mayor compromiso) aquel que genera empleos, el que desempeña un empleo y paga impuestos —pues justo de allí se toma el dinero para los donativos del “bienestar”— que aquel que sólo estira la mano y únicamente causa problemas al país (el tema da para más y ya lo abordaremos más adelante). Y es que, para salir de la pobreza, también es indispensable el deseo de hacerlo y el esfuerzo. La historia nos aporta todos los millones de ejemplos que deseemos.
Tener la mirada y el corazón fijos en el destino de los cubanos le ha estado colocando en una posición ajena a quien preside a todos los mexicanos. Si usted, presidenta Claudia, desea ayudar a los cubanos, hágalo de manera personal y con sus propios recursos, no con los nacionales.
Hay decenas de millones de mexicanos que viven igual o peor que los cubanos, y ni su gobierno (ni el anterior), les atienden ni les toman realmente en cuenta. Carecen de atención médica, su hambre es añeja, rodeados de criminales y carentes de todo futuro que mejore sus condiciones; como también otras decenas de millones de mexicanos que están siendo extorsionados por las bandas criminales, despojados de su patrimonio, negocios y bienes, asesinados sus hijos o llevados a la leva criminal y sus hijas asesinadas o sometidas a la esclavitud sexual, lo que hace que sus “ayudas” a Cuba (mejor dicho, a la banda delincuencial que oprime desde hace más seis décadas a ese sufrido pueblo) carezcan EN ABSOLUTO DE JUSTIFICACIÓN.
Al obstinarse en “ayudar” a los mafiosos que controlan y oprimen a Cuba, ha desatendido las necesidades y derechos de decenas de millones de mexicanos, violando repetidamente el artículo 1º constitucional, que, entre otras cosas, le recuerdo lo que dice:
—“En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución…” y para su gobierno (como el de AMLO), quienes no son de MORENA o piensan distinto, los derechos y garantías de esos millones no son válidos, como tampoco tomados en cuenta.
—“Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución…”. Lamentablemente para su gobierno los derechos de decenas de millones de mexicanos que no piensan como usted y su partido, no existen. Son “enemigos, adversarios, conservadores, fifís”, y un largo rosario de calificativos ofensivos que además de que no deberían existir, le coloca a usted y su gobierno fuera de la Constitución (o violadores de la misma) ya que delante de la ley TODOS LOS MEXICANOS TENEMOS LOS MISMOS DERECHOS Y LIBERTADES.
—“Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad” (como ya se dijo: ¡DE TODOS LOS MEXICANOS!)… “En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley…” Hasta ahora, no se ha sabido de ninguna prevención, investigación o sanción contra funcionarios o grupos que han dañado y vulnerado a quienes no piensan o se expresan diferente. Al contrario. Lo sucedido con los gobiernos de Puebla y Campeche, muestran y exhiben a un gobierno federal laxo con los suyos e intolerante en absoluto contra los que piensan y opinan diferente, promoviendo una censura estalinista de terror.
—“Que prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la conducta social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones… o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas…” El racismo desatado por AMLO y el gobierno suyo, presidenta Sheinbaum, carecen de antecedente desde los tiempos del porfirismo, aunque ahora a la inversa ¿Acaso México no es un país de mestizos, mitad españoles y mitad indígenas? ¿O ya nomás los genes indígenas valen…? Porque de ser así usted estaría usurpando la presidencia y muchos de sus funcionarios idem.
Creer en Dios, teniendo nuestras raíces de fe en el judeocristianismo, ahora resulta que es para su gobierno alguna especie de delito, así como las opiniones contrarias a su gobierno son rechazadas y condenadas de inmediato, lo cual no se puede admitir, ni de usted presidenta, ni de nadie. Dios, en el que usted no cree (lamentablemente siendo de origen judío) es para los que creemos en EL la razón de nuestra existencia, el guía de nuestro peregrinaje terrenal, y el gobernante eterno en cuyo reino tendremos morada judíos y cristianos para siempre.
Abreviando, al obstinarse en ayudar a la mafia cubana (Díaz Canel y sus secuaces), ha estado violando la Constitución Mexicana de diversas formas, y usted, el día que se le tomó protesta en el Congreso al iniciar su gestión, protesto cumplir y hacer cumplir la Constitución.
Usted debe recordar, de manera firme y permanente, que NO ES DUEÑA DE MÉXICO, solamente ganó unas elecciones para el cargo de Presidente(a), por lo que debe comportarse y trabajar como tal. La posición de “dueña” no existe, usted, ni ningún otro que se encuentre al frente del Poder Ejecutivo puede atribuirse decisiones y conductas ajenas o por encima de la Constitución y al mandato que le fue conferido.
¡Hasta el próximo sábado si Dios nos permite!
Correo electrónico: mahergo1950@gmail.com

